Esta vez tengo ganas de hablarles un poco acerca de algo que con el paso de los años he ido corroborando... que las casualidades no necesariamente son espontáneas... y no me refiero sólo a la frase cliché de que las cosas pasan por algo (lo cual también creo y será materia de otra historia), sino más en el plano de las personas que vamos conociendo en el camino... dicen algunas interpretaciones de lo divino (llámese religiones) que existe la reencarnación y que hay personas que se vuelven a encontrar a lo largo de sus diferentes vidas y, como considero que no existen las verdades absolutas (soy Católica por tradición, ya que fue en esta religión en la cual me formé y efectivamente creo en una divinidad que se le puede llamar, y yo lo llamo, Dios), quizá sea cierto... el caso es que hay personas que a lo largo de la vida vamos conociendo y que, por razones de las rutas que cada uno va emprendiendo, nos vamos alejando de ellas... sin embargo, el vínculo puede permanecer estático y al reencontrarnos con éstas, constatamos que la familiaridad no se había pérdido y la conversación fluye como si nos hubiésemos visto el día anterior, y ese re-contacto puede incluso llegar en el momento preciso... algo que me brinda mucha curiosidad es cómo de niños podemos generaar cierta afinidad hacia otro, con el cual simplemente jugamos y que ya de grandes vamos descubriendo a una persona que resultó desarrollar algunos gustos y proyectos de vida similares a los tuyos (de acuerdo a la Psicología, uno se junta con personas de un mismo círculo social con los cuales se comparten gustos e ideas), dedicarse a cuestiones a fines o haber tenido una historia parecida... conforma uno va creciendo, va conociendo nuevas personas pero siempre hay algunas que te marcan más que otras y he ido descubriendo que son éstas, quienes en su momento llegaron a ser de las más significativas para mí, con quienes justamente compartimos episodios trascendentales en nuestras vidas en los mismos períodos de tiempo, tales como la pérdida de un ser sumamente querido (eso me ocurrió con mis dos ex y pareja actual) o el pasar por una enfermedad (mi mejor amiga durante algunos años de primaria y tres amigas de trabajos anteriores -justamente aquellas de quienes más aprendí en cada centro laboral; y, dentro de poco, la toma de una pastillita diaria de por vida, me unirá aún más con un gran amigo del barrio) o de personas con las cuales rápidamente uno encaja al conocerlas y las trayectorias de vida se asemejan cada vez más con el paso de los años (aquí tendría que mencionar a mi mejor amiga del nido y otra amiga que conocí en la pre)... pero además, algo increíble que me pasó hace 4 años, cuando falleció mi padre, es que a las 4 semanas se fue mi nana y con ello, dos de las tres personas más importantes en mi formación como personas... este amigo del barrio del que les hablaba fue quien me enseñó por primera vez que hay almas que se vuelven a juntar en la vida terrenal y quizá yo tenga un vínculo trascendental a este mundo con mi padre y mama huisa y por eso amnos me dejaron una vez cumplida su misión, en el momento en el cual, Dios o ellos mismo, consideraron que mi vida estaba "enrumbada"... esta semana, exactamente el jueves 11 de agosto, inicio mi tratamiento médico y fue precisamente un 11 de agosto del 2008 cuando, por última vez, los tres compartimos juntos el pan en la mesa de la humilde casa de mi mama huisa, quien al día siguiente apagaría sus últimas velas de cumpleaños, tras una extraordinaria historia de vida, en la cual me viera nacer y cuidar como "su hija" durante tantos años :)
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